Reflexiones sobre belleza y bienestar integral



Hace unos días, mi amiga Cris y yo sacamos a pasear por Paracuellos a nuestras perras y comentábamos sobre “la belleza”. Compartimos que es un concepto holístico y que no sólo contempla el cuidado de la piel, el pelo y las uñas. Y coincidir con la Directora de Belleza de ELLE, me hace pensar que este blog, en algún momento puede llegar a cumplir su propósito: DEJAR CONSTANCIA DE QUE NO HAY MILAGROS COSMÉTICOS NI NUTRICIONALES AISLADOS.

A lo largo de los años, me he mirado en el espejo y personalmente (sé que es totalmente subjetivo) me veo cada vez mejor; me siento cada vez mejor. Para mí la mejor experiencia con la belleza es la de sentirme guapa cada día. Eso me anima, me motiva, me hace sentir plena conmigo misma. Dedicarme tiempo (no es una cuestión de dinero) para cuidarme se ha convertido en una necesidad, sobre todo por el bienestar psicológico que me proporciona. Considero que cuidar el cuerpo, la mente y el alma resulta fundamental para todos los que vivimos exprimiendo el tiempo, corriendo de un lado a otro para llegar A TODO. Nuestras exigencias nos desbordan y nos superan la mayoría de los días y, personalmente me pregunto si merece la pena. La respuesta, rotundamente, es NO pero ¿cómo cambiar eso?.

Se puede, pero hay que querer, y saber cuáles son los cambios que debemos introducir. Por supuesto, me refiero a cambios significativos. La mayoría de las veces, son pequeñas adaptaciones que suponen mejoras sustanciales. No hace falta irse a vivir al borde del mar para sentirse bien… Tenemos todo a nuestro alcance para ser felices, pero nadie nos ha enseñado a gestionarnos al nivel que demandamos cada uno de nosotros. Entonces, no nos falta información, sino pautas para integrar lo que es mejor para nosotros.

La relación que más nos afecta, probablemente, es la que tenemos con nosotros mismos, porque en la mayoría de los casos, condiciona todas las demás. Cuando una persona está bien, en equilibrio, afronta mejor las circunstancias y no hace falta que nadie le diga lo guapa que está. Pero, construimos ese espacio?

Yo no soy experta en el tema, ni mucho menos, pero sí sé lo que me hace sentir mejor, en paz, plena y cada día más “bella”. Cuidar la mente, mediante la práctica de la meditación me ha ayudado a ser una persona más equilibrada, a ver el lado positivo de la vida y a ser más feliz. Cuidar el cuerpo, por fuera y por dentro, centrándome en prevenir me permite disfrutar plenamente. Dedicar tiempo a estar pendiente de mis emociones ha aportado tranquilidad a mi vida porque ellas me ayudan a descubrir lo que es importante para mí, lo que debo atender más, o menos…

Por concretar un poco más: estas últimas semanas he cambiado de empresa y estoy arreglando la terraza de mi casa. A priori, no son grandes cambios, porque el puesto de trabajo que desempeño es el mismo y porque plantar un poco de césped no es para tanto… Pero sí son cambios significativos que influyen en mí y en mi día a día: horarios nuevos, que hacen que no vea (literalmente) a mi marido entre semana, relaciones nuevas en el trabajo, llegada a casa con tareas añadidas a las del hogar habituales, redistribución del tiempo y del dinero para el ocio,…

Pequeños proyectos que trastocan nuestra rutina

Después de levantar el terreno, poner el riego y limpiar la tierra, toca plantar el césped, si la lluvia lo permite…

Como os he puesto en los post anteriores, el estrés aflora, acompañado de sentimientos diversos, como el de culpa por no escribir en el blog, Facebook y Twitter. Los pasos para volver a mi estado de equilibrio (o al menos, acercarme lo más posible) son:

- PARAR: si no aprendemos a parar, nuestra vida nos arrastra, en vez de controlar nosotros… Dedicar tiempo a relajarnos, primero mentalmente para tomar perspectiva (no pasa nada por no publicar dos semanas en el blog!) y después físicamente. En mi caso fue un fin de semana porque lo determiné así, pero puede ser un tiempo muchísimo más corto.

- INTRODUCIR LOS CAMBIOS QUE NECESITO EN ESTA ÉPOCA DE FORMA MÁS HABITUALmeditación (centro mucho mis meditaciones en la respiración porque me relaja mucho) y ejercicio, aunque sean 5 minutos meditando y media hora de actividad 2 días a la semana. El ejercicio lo elijo en función de las circunstancias: tiempo meteorológico, sensaciones, nivel de cansancio,… Así practico cardio o una actividad cuerpo-mente (o combino ambas).

Pilates, actividad cuerpo-mente.

El miércoles fui a Pilates Suelo en Dance Studio (clase gratuita)

Hacía mucho que no retomaba el pilates en una clase porque, al igual que me pasa con el yoga, el profesor lo es todo. La clase a la que asistí fue de 10 sobre 10! Muy equilibrada: respiración media, relajación-concentración, ejercicios de fuerza para “core” (o power house), trabajos para recuperación y prevención de lesiones en cintura escapular y pélvica (trabajo de suelo pélvico incluido), glúteos y piernas.

Hoy, por ser viernes, toca relajación con cuencos tibetanos de nuevo. Os dejo la info por si os apetece venir! Por favor, no dejéis de sacar vuestro dorsal de UNO ENTRE CIEN MIL.

Relajación, meditación, relax

Relajación con cuencos tibetanos y otros instrumentos.

Nos vemos en Facebook y Twitter con más planes para el fin de semana y el puente de Mayo!



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