Para las semanas y los meses de locura: relax y meditaci-Ommm



De nuevo dos semanas sin escribir! Ya lo sé, no tengo perdón, pero os aseguro que cuando sigáis leyendo las próximas semanas lo entenderéis. Estos días han estado repletos de madrugones, poco descanso, niveles alarmantes de estrés, prisas… más de lo mismo que en los últimos post.

Para compensar el ritmazo que sigo manteniendo, estos días me he centrado mucho en trabajar con la relajación. Y hace un par de fines de semana me escapé a la playa para disfrutar del primer baño de sol… y de agua (fría, pero estupenda!).

Parar para compensar un ritmo frenético es fundamental para gestionar el estrés

Tomando el sol con Ayla, mi perra, en las playas desiertas de Guardamar.

Como ya comentamos en el post “Ponle freno al estrés”, estar bajo presión de forma mantenida provoca un estado progresivo de debilitamiento, fatiga mental y enfermedad crónica.

Una buena forma física mejora la función mental y la resolución de problemas, además de mantener el corazón en buena forma para recuperarse de la sobrecarga física que le supone el estrés. Respirar adecuadamente y mantenerse en forma, por tanto, son fundamentales.

El ejercicio físico es fundamental para el bienestar mental

Al atardecer en la playa después de haber ido a correr para liberar estrés

Pero la relación que existe entre la mente y el cuerpo, funciona de manera bidireccional y los ejercicios mentales disminuyen la tensión arterial mejoran el sueño y favorecen el sistema inmune.

Yoga, Tai Chi, Qi Gong son actividades (orientales todas; la primera hindú y las otras de las escuelas japonesa y china respectivamente) que combinan el equilibrio mental y el trabajo corporal. Yo he practicado Yoga y lo recomiendo a todas las personas que bien, quieren pasar de la inactividad o la actividad muy baja (caminar o estiramientos) a algo más activo, combinando salud corporal y mental, o a la gente que es muy activa y quiere aprender a relajarse y reducir su estrés. Para mí, un buen profesor de yoga es aquel que sabe trasmitir y trabaja la respiración, la técnica postural y el equilibrio mental. La razón por la que yo lo dejé fue por los horarios de las clases: cuando no salía a deshora del trabajo, estaba de viaje y cuando podía, era verano y las clases se suspendían hasta octubre.

Así que tuve que buscar alternativa… Entre todas las técnicas que trabajan con la mente para influir sobre el cuerpo y el equilibrio mental, destaca la MEDITACIÓN.
Numerosos expertos en psicología afirman que la meditación reduce ligera o moderadamente los aspectos relacionados con el estrés psicológico como ansiedad, depresión, estrés, bienestar, buen humor, calidad de vida, dolor, y mejora procesos fisiológicos relacionados con los fenómenos psicológicos anteriormente mencionados. Así lo demuestran los numerosos ensayos publicados en revistas científicas que se pueden encontrar en la base de datos Pubmed al introducir las palabras “benefits of meditation” en la barra de búsqueda. Se denomina “mind-body method” (método cuerpo-mente), porque a través del equilibrio mental se logra el ajuste corporal de determinados parámetros).

Hay principalmente dos formas de meditar:

- aquella que no guarda relación alguna con una sensación, idea o fenómeno en particular. Es la Meditación Zen. La más difícil de practicar.

- en la que se centra la atención en algo concreto como la respiración, alguna parte del cuerpo, una acción o proceso (normalmente que suceda en el momento presente), un objeto físico (la llama de una vela), un mantra, un pensamiento (la idea de la paz, la alegría, el amor o la compasión) o una visualización. A este grupo pertenecen las denominadas Meditación de conciencia plena (la más extendida), Vipassana y trascendental.

Mi experiencia con la meditación viene de mi época de tesis. Después de trabajar con la respiración abdominal, el psicólogo me aconsejó meditar y aprendí con unas nociones muy sencillas y mucha práctica porque aunque parezca algo muy simple, trabajar la mente es una tarea que requiere constancia. Al principio es muy útil acudir a meditaciones guiadas (busca un centro que te pille cerca de casa), y es muy normal no centrarse y no estar a gusto, por lo que puedes comenzar con relajaciones. Yo practico estiramientos antes o medito recién levantada, y cuando puedo suelo acercarme al centro Guiator, en Plaza de Castilla, donde Jose hace relajación con cuencos Tibetanos (una auténtica pasada).

Las relajaciones y meditaciones guiadas, un buen comienzo para trabajar a nivel mental.

Cuenco tibetanos de cuarzo (blancos) y de aleaciones (dorados) utilizados en las relajaciones del centro Guiator.

Así que lo primero que debemos hacer es buscar nuestra propia motivación para empezar! y después, ponernos a practicar, a través de meditaciones guiadas o de forma autónoma. Para esto último, os daré unas sencillas nociones que yo utilizo en mi siguiente post.

Síguelo!



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