La vida sabe mejor con amigos



Como reza la publicidad de Mahou, cualquier situación, buena, mala o regular, siempre es mejor con amigos.

Después de todo el proceso de revisión y puesta en orden de mi cuerpo y mi mente, me doy cuenta de la cantidad de cosas que damos por supuestas.

- A nivel físico, tener salud es olvidarte por completo de que puede faltar algún día. Sin embargo, llegar a disfrutar de una vida longeva y con calidad depende enormemente de los hábitos saludables que incorporemos.

- A nivel mental, tener cubiertas las necesidades básicas de un ser humano, como nos pasa a la mayoría en el primer mundo, es ser presa de la infelicidad por todo lo que no tenemos. Hoy por hoy, ser una persona que no ha pasado por una depresión, realmente es ser un bicho muy raro; y de la misma manera que para lo físico, disfrutar de una vida feliz es ejercitar la mente para que se concentre en lo positivo de la vida, que siempre está ahí.

Pero cuando miro fuera de mí misma, pasando a meditar sobre el mundo de las interacciones con el resto de las personas, creo que esto es más acusado todavía.

En realidad, nadie nos enseña gestión emocional. Mi experiencia, al menos, es la de ir un poco a la deriva de mi vida, dejándome llevar y marcar por relaciones que iban y venían en función de la “compatibilidad”.

Y creo que es algo realmente importante, porque las relaciones nos aportan el escenario completo en el que desarrollarnos de forma equilibrada. Por lo general, en nuestra infancia, un físico saludable depende de los hábitos alimentarios y de deporte que aprendamos de nuestra familia, y nuestra mente se desarrolla en función de los hábitos, de lectura y cultura fundamentalmente, que vemos en casa y de lo que nos exijan en los estudios. Y de la misma forma, asimilamos como válida la forma de relacionarnos que vemos en nuestras familias.

Etapas-del-desarrollo-humano_Blog

Si en la familia aprendemos pautas básicas para sobrevivir, los amigos nos ayudan a que podamos definir quiénes somos (ver Post Busca tu equilibrio).

Los estudios científicos demuestran que existen un número mínimo y máximo de relaciones que debemos y podemos gestionar.
El mínimo se establece entre 5-7 y 10-12 personas, con relaciones de amistad íntimas a las que dedicamos tiempo, y el máximo en torno a 100-150 personas, con las que hablamos más o menos una vez al año para saber de ellas. Los amigos virtuales NO CUENTAN.

Necesitamos el mínimo de relaciones íntimas para sentirnos más felices, pero debido a que la vida y nosotros evolucionamos, las relaciones cambian y no solemos mantener los mismos amigos en diferentes etapas de la vida, por lo que es necesario que en nuestra vida conozcamos y mantengamos relaciones con gente nueva para poder establecer nuevos vínculos de amistad.

Así que las dos reglas de oro para tener hábitos sociales saludables son:

1. Diversificar la vida social y afectiva. Para mí, el deporte y las actividades de ocio, dentro de un club, es esencial para mantener esta faceta de mi vida nutrida.

2. Establecer una conexión emocional íntima con quien queramos entablar relaciones de amistad: conocer a la otra persona, saber quién es, qué le importa, qué le hace feliz,…

Estamos muy acostumbrados a dirigir nuestros hábitos más físicos, y ahora un poco más los mentales, pero casi nunca los emocionales. Y las estadísticas son muy llamativas: un amigo feliz te aporta un 15% de felicidad (más que tener más dinero que aporta un 2%), mientras que un amigo infeliz reduce un 7% tus posibilidades de ser feliz!

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