Feng shui para crear ambiente



Es indudable el poder que tienen los espacios en los que nos encontramos de modular cómo nos sentimos en ellos: más tranquilos y relajados o con ganas de salir por donde habíamos entrado… ¿Os han contado alguna vez lo de que las pizarras del cole son verdes porque es un color que relaja la vista? Pues es lo mismo, pero a gran escala. El espacio y la distribución del mismo, así como las cosas con las que lo ocupamos y cómo las organizamos en ese espacio, son determinantes a la hora de disipar o acentuar nuestro estrés, en el trabajo y en casa.

Crear ambiente es muy importante y más en cuestiones de relajación. Mirad los centros de bienestar! Con unos cuantos trucos sencillos de decoración podremos armonizar los ambientes para disfrutar del lugar en el que nos encontramos, sea lo que sea que tengamos que hacer!

Baño feng shui
Cuando mi chico y yo nos fuimos a vivir juntos, entre las reformas que planificamos fue dejar un espacio diáfano en el salón. Ambos somos muy creativos y llovían las ideas. Finalmente él eligió el espacio, entre los dos elegimos los muebles y básicamente yo me encargué del resto de la decoración. Y como yo cuando me pongo, me pongo… investigué sobre ambientes equilibrados y apetecibles, tomando como referencia uno que me encanta por su sencillez y armonía: el japonés. Este estilo se basa en el Feng shui, que puede llegar a ser tan complejo como esta cultura.

Me leí todo lo que caía en mis manos y finalmente, el libro que utilicé como guía fue “Feng Shui para occidente”, de Terah Kathyrn Collins.

Feng Shui para occidente Terah Collins

No sólo utilicé los trucos que aprendí para decorar mi casa nueva, sino para reorganizar otros espacios que ya estaban amueblados, como mi despacho. Y el cambio es genial, satisfactorio y saludable!

Los pasos más importantes a la hora de reorganizar un espacio para que resulte confortable y agradable de habitar son dos:
1. Revisa bien el espacio que quieres cambiar: forma de la habitación (rectangular, redondeada, cuadrada,…), de qués están hechas las paredes y el techo, la luz que hay, colores de la pintura, cortinas, distribución de los muebles, si hay muchas o pocas cosas, cómo están distribuidas (si están organizadas o no),… todo.
Es muy importante ser conscientes de todo. Por ejemplo, el lugar de trabajo puede ser compartido o no, depende de los muebles que haya y de cómo estén dispuestos, de la luz y de cómo organicemos el material, si hay plantas o no,…
2. Pensar concienzudamente a qué vas a dedicar el espacio y cómo te sentirías mejor en él, siempre con las premisas determinadas en el punto anterior. Por ejemplo, un despacho comunitario, en el que las mesas están unas frente a otras, quizá podamos mejorarlo con una buena altura de la mesa y la silla, una buena iluminación, mejorando la ventilación, con la presencia de plantas y organizando mejor nuestro espacio.

Despacho múltiple

Una vez analizadas las dimensiones de las posibilidades de restructuración, podremos mejorar algunas cosas y otras quizá no, pero con la mesa despejada y manteniendo el orden, trabajaremos de forma más eficiente porque nuestro entorno nos favorece (cuando todo está ordenado sabemos siempre donde están las cosas y no perdemos tiempo en buscar nada y hay sensación de control).

Además, hay un sencillo truco que permite mejorar considerablemente la armonía de nuestro entorno: la presencia de los 5 elementos Feng shui (tierra, madera, metal, agua y fuego). Si los 5 elementos están presentes el ambiente será más armónico que si prima alguno por encima de los demás.

Ciclo constructivo-destructivo de los 5 elementos Feng shui.

Ciclo constructivo-destructivo. Los 5 elementos Feng shui, cuando están presentes, aportan equilibrio al ambiente. Cuando todos estén presentes, pero un elemento predomine sobre otro, habrá que hacer presente o aumentar su elemento destructivo para equilibrarlo.

Existen elementos representativos de cada uno de los 5 elementos Feng Shui:

Elementos 1Elementos 2

Pongamos como ejemplo la oficina de la fotografía anterior. Los materiales y los colores de la estancia y del mobiliario representan elementos determinados, así que podremos identificar si hay más cantidad de uno o de otro y equilibrar su presencia.

Existe tarima (MADERA), al ser un espacio diáfano, suponemos que las paredes son de ladrillo (TIERRA) y cristal (AGUA). Las mesas y ordenadores blancos representan METAL. Si las mesas fueran de madera, predominarían este elemento y su contrario el metal (ver en ciclo constructivo-destructivo que el metal EXTINGUE la madera). Las sillas negras representan AGUA. Están presentes todos los elementos excepto el FUEGO.

Si uno no pudiese actuar sobre este ambiente colgando cuadros o introduciendo elementos representativos del FUEGO, puede decorar su propia mesa, sabiendo que predominan el metal y la madera.

Seguiremos profundizando en armonizar entornos en próximos post! Espero que os haya gustado…

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