La piel también respira



Ya comentamos que el estrés hace que la respiración se vuelva más rápida y entrecortada, realizándose principalmente en la parte alta de la caja torácica. La respiración abdominal nos ayuda a combatir los efectos del estrés, pues moviliza nuestro diafragma provocando una sensación de alivio inmediato y oxigena nuestro organismo y por tanto, nuestra piel, a través de las inspiraciones más profundas.

Unos buenos niveles de oxígeno en la sangre, ayudarán a mantener adecuadamente nuestra dermis (capa más profunda de la piel) y por difusión desde esta capa, los nutrientes llegarán a la epidermis (capa más externa). Sin embargo, investigaciones recientes demuestran que el oxígeno, es capaz de llegar, desde el exterior, a las células de las capas más superficiales de nuestra piel.

respiración de la piel, oxigeno y piel, aire puro y beneficios para la piel

Investigaciones científicas demuestran que el oxígeno del exterior (disuelto y gaseoso) es capaz de penetrar a las células de la capa más superficial de la piel

¿Qué podemos hacer para que nuestra piel esté más oxigenada? Estar en contacto con agua y aire bien oxigenados!

Estar en la naturaleza resulta muy beneficioso a todos los niveles. Normalmente nuestros trabajos se desarrollan en oficinas o lugares cerrados y rodeados de pocos elementos naturales, por lo que escapadas programadas nos servirán para desconectar a nivel psicológico, respirar aire puro para oxigenarnos por dentro y, si no ponemos barreras, oxigenarnos también por fuera!

Os cuento cómo lo hago yo por si algún día queréis hacer un 3×1 y daros un chute de oxígeno al más puro estilo SPA, hacer ejercicio y pasar un rato genial. IMPORTANTE: NO SALTARSE NI UN PASO!

El pasado sábado fuimos con nuestros amigos de Bubbles a hacer una ruta con raquetas por la nieve en el Parque Natural de Peñalara. La actividad estaba programada de 9:00 a 13:00 horas, por lo que salimos a las 6:50 de la mañana para encontrar sitio en el aparcamiento de Cotos, que cuando hay nieve se pone hasta arriba.

Nos levantamos a las 6:00 y nos enfundamos la ropa de nieve, botas de montaña y mochilas con calcetines y camisetas de repuesto, fruta, agua y frutos secos, gafas de sol, por supuesto, PROTECCIÓN 50+ y mi neceser beauty en modo “Día de Montaña”.

A esa hora de la mañana, me recogí el pelo, me eché agua fría en la cara, retirando con esponja el exceso, pulvericé mi agua de rosas y salí por la puerta. NADA MÁS. Hay que dejar la piel libre de productos para que respire…
En el neceser, contorno de ojos (yo noto como desaparecen al instante las arruguitas del párpado inferior cuando aplico el producto de Chanel), bálsamo labial natural para hidratar y nutrir, y vaselina encima para sellar, un poco de rímel WATERPROOF de Bourjois (que vamos a la nieve), que me fui aplicando en el coche. Mi protector solar 50+ con color de IFC, también es un imprescindible, para aplicarlo en cuanto sale el sol y subimos un poco (recordad que los dermatólogos recomiendan baños de sol con el rostro libre de productos a primera hora de la mañana/última de la tarde).

En nuestro caso, no tuve que utilizar el protector solar porque contra todo pronóstico hubo ventisca de la buena (lluvia, viento fuerte y mucha niebla) (parece mentira que en pleno siglo XXI se sigan equivocando!). A pesar de todo, en la travesía de la parte de bosque (a cobijo de la ventisca) lo pasamos genial con las raquetas. Digno de mención fue la cantidad de líquenes en los árboles (indicador medioambiental) que me animaron a respirar aquel aire a pleno pulmón!

Nada más llegar al coche apliqué hidratante con retinaldehído de Avene y al llegar a casa, exfoliación y nutrición intensiva. Resultado a la mañana siguiente: piel espectacular.

Naturaleza, agua y aire puros para la piel, oxigenación por dentro y por fuera

De travesía por el Parque Natural de Peñalara con raquetas!

En los próximos post preparamos la piel para hacer deporte! Toca running el 08 de Febrero con MujeresQueCorren!! No os lo perdáis!!



‘Exfoliación: la única buena preparación’



Debido a la importancia de la piel como sistema “desintoxicante del cuerpo” y debido a que por su estructura, no permite la salida descontrolada de agua hacia el exterior y, por tanto, tampoco permite el paso de sustancias hacia el interior, será fundamental su limpieza, pero de forma adecuada. Diariamente debemos eliminar las impurezas que puedan obstruir los canales de excreción (protector solar, maquillaje, polución, …) sin eliminar los lípidos que “sellan” la superficie de nuestra piel para evitar la deshidratación (en ‘Cosmética personalizada’ más).

Es importante aclarar que el hecho de que la piel tenga una función barrera, no significa que ésta sea infranqueable. Es cierto que las cremas no obran milagros y que de ellas no debemos esperar más que la mejoría del aspecto de la piel, no que ELIMINEN las arrugas. Las moléculas hidrofílicas (solubles en agua) y complejas o de alto peso molecular no atraviesan la barrera. Por el contrario, cuando los principios activos tienen las características opuestas y presentan un carácter hidrofóbico o tienen un bajo peso molecular poseen mayor potencial de penetración. En las fórmulas cosméticas terminadas, los principios activos pueden ser vehiculizados, utilizando mayor proporción de fases lipídicas o mediante liposomas, para intentar que lleguen a las capas más profundas de la piel.

Para favorecer el paso de los ingredientes cosméticos hay que exfoliar. Yo he optado por la exfoliación física, con guante de crin para el cuerpo y con cepillo de dureza media para la cara (versión mini del que ahora anuncia OLAY). Así, la retirada de células muertas y la activación de la circulación son más efectivas. Además, yo utilizo gel y jabones convencionales, que son más agresivos y retiran mayor cantidad de lípidos, aunque no los dejo actuar durante un tiempo prolongado ni los utilizo a diario (en el post ‘Cosmética para mi piel grasa’ cuento como procedo).

Exfoliantes físicos, Body Excellence (Chanel), jabón rico en aceites, guante de crin, manopla redonda (The Body Shop), cepillo de dureza media y esponja.

Mis exfoliantes de rostro y cuerpo

Pero cuando quiero realizar un tratamiento intensivo, esto es lo que hago para rostro:
1. Exfoliación a conciencia, primero una pasada rápida, más suave, y después otra más prolongada y activando a tope la circulación (con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj). Retirada inmediata del jabón con esponja y agua tibia (ni caliente, que puede irritar, ni fría, que contrae los vasos).
2. Agua de rosas.
3. Tratamiento a base de mascarillas según el resultado que quiera conseguir.

Para el cuerpo:
1. Primera pasada con guante de crin y gel hidratante y segunda pasada con exfoliante para el cuerpo de Chanel y manopla redonda (The Body Shop) para extender y potenciar la acción de activación de la circulación del producto.
2. Aclarado con abundante agua tibia.
3. Tratamiento según el resultado que quiera conseguir.

En ambos casos (tanto para rostro como para cuerpo) si quiero potenciar más el efecto del tratamiento hago todo esto el mismo día que he pasado por el centro de estética para limpieza de cutis o peeling corporal.

Para los tratamientos, tengo versión rápida, para saltar a la calle (no más de 15 minutos) y versión extendida.
En el caso de las mascarillas, la versión rápida la utilizo cuando quiero romper en algún evento y que mi piel (maquillada o no) luzca luminosa y fresca. Estas mascarillas las consideré cuando en un reportaje sobre cosmética, Maribel Yébenes desveló el tratamiento hidratante intensivo que aplicaban en su centro de estética: mantequilla ecológica aplicada directamente sobre la piel (así de simple y así de efectivo). En mi caso (piel grasa), saco fruta fresca de temporada (fresas o uvas o melón o plátano: una sola fruta; nunca mezcladas), que aportará principalmente vitaminas de corta vida media (aporte extra de antioxidantes) y alto contenido en azúcares. Con un mortero machaco la fruta (poca cantidad) y añado miel para que espese (si tienes el cutis seco o normal, puedes espesar con aceite de oliva, que aportará ácidos grasos). Si tengo tiempo, saco la licuadora y paso la fruta, separo fase liquida (zumo) de la sólida y mezclo una cucharada sopera de ambas con otra de miel, mientras me bebo el zumo que ha sobrado y la fase sólida la descarto. Aplico con brocha y dejo actuar hasta que se evapora la mayoría del agua (la piel se empieza a notar algo tirante –es el tiempo justo de retocar las uñas-). Retiro con abundante agua fría y el exceso con esponjita. Aplico agua de rosas, mi base hidratante y protector solar o maquillaje. Resultado espectacular.
La versión extendida (“over night”) es altamente nutritiva y consiste en lo mismo, pero dejando actuar durante toda la noche la hidratante con aminoácidos libres, sin filtros solares ni maquillaje.

mascarilla para el rostro con fruta fresca que aporta azúcares/hidratos de carbono y vitamina de vida media corta.

Mascarilla de uva blanca para el rostro

En cuanto a los tratamientos para el cuerpo, la versión rápida consiste en la aplicación y absorción de aceite ecológico relajante (a base de lavanda) o para la circulación, mientras que la versión extendida son envolturas con aceites esenciales en arcilla verde durante 20-30 minutos (para la celulitis y la mejora de la circulación, principalmente) con hidratación con aceite para la circulación posterior.

En el próximo post empezaremos a trabajar la belleza por dentro con la gestión del estrés… No os lo perdáis!



‘El mejor alimento para tu piel’



De la misma manera que la calidad del carburante influye directamente en el buen estado del motor del coche, y lo que comemos repercute en la buena conservación de nuestro organismo, la piel necesita que la “alimentemos” adecuadamente, por dentro y por fuera.

Parezco una madre maniática cuando insisto tanto en la importancia de la alimentación, pero es un pilar fundamental, para mí por dos motivos principalmente:
1. Porque la salud es la madre de la belleza y aquélla empieza en la cocina. Si priorizamos la calidad de nuestra alimentación estaremos ingiriendo los componentes fundamentales para el buen estado de nuestro sistema inmunológico y para la lucha continuada de nuestras células contra los radicales libres. Y las visitas al médico (o a la farmacia) se verán significativamente reducidas.
2. Porque la piel es uno de nuestros principales órganos excretores. Esto puede parecer poco importante, pero es vital! Imaginad lo que ocurriría con el coche si no le cambiásemos nunca los filtros ni el aceite… O que no pudiésemos exhalar el CO2 al respirar! La piel nos ayuda a eliminar sustancias nocivas de nuestro organismo a través del sudor. Y es fácil imaginar, que cuantas menos sustancias tóxicas ingiramos, mejor funcionará nuestro organismo. Un ejemplo claro de esto es el aspecto de la piel de fumadores.

Este tema es de gran relevancia para la salud y la belleza, no sólo para mí, sino para un gran sector de nuestra sociedad. No hay más que ver el auge de un tiempo a esta parte de los complementos alimenticios y de la nutricosmética, como comentamos en la presentación de esta categoría. Por esto, dedicaremos varios post a la alimentación y su influencia en la belleza.

Hoy vamos a ver qué hemos de aportar a nuestra piel POR FUERA. Siempre teniendo en cuenta que la cosmética debe estar personalizada para cubrir las necesidades de cada piel, nos centraremos en los pasos de limpieza (o preparación de la piel) y de hidratación (o tratamiento).

HIDRATACIÓN/NUTRICIÓN DE LA PIEL
Vamos a empezar con QUÉ debemos aplicar en nuestra piel para luego ver CÓMO.
Las células, en general, necesitan agua, hidratos de carbono (azúcares), aminoácidos, vitaminas y lípidos (grasas). Las personas que trabajamos en laboratorios con células humanas lo vemos a diario (es como trabajar en una cocina biológica). Además, los medios de cultivo de los laboratorios se suplementan con fuentes de factores de crecimiento, que simulan el ambiente de las células en los tejidos (en el laboratorio deben crecer sobre un plástico o cristal). El aporte añadido y controlado de estos elementos resulta en una visible estimulación de las células, para regenerarse y producir moléculas. Estos procesos los podemos analizar y ver si un cosmético es eficaz y es seguro.

Los BUENOS COSMÉTICOS formulados para “alimentar” la piel contienen todos estos elementos, de buena calidad y en cantidades suficientes para estimular las células. El problema es que aunque en las etiquetas podemos ver la composición, las cantidades de cada ingrediente no están disponibles. El precio puede ser un referente, pero no una garantía, pues un cosmético más completo suele tener un coste más elevado para el fabricante (y por tanto, se vende más caro). Sí hay que tener en cuenta a las firmas que apuestan por la calidad y la investigación continua en sus fórmulas.

Hidratación, nutrición. Alimentos para la peil. Ingredientes para la elaboración de productos cosméticos: agua, lípidos, hidratos  de carbono, vitaminas y aminoácidos.

Ingredientes para la elaboración de cosméticos.

En cualquier caso, la base de un cosmético hidratante o nutritivo siempre será: agua, lípidos, conservantes y, en general, colorantes y perfumes. En función de la cantidad de agua-lípidos la textura variará de menos denso (si tiene más cantidad de agua) a más denso (si contiene menos): leche-gel-crema-ungüento. Los conservantes, aunque no aportan beneficios per se a la piel, evitan que haya contaminaciones nocivas para nuestra piel, mientras que los colorantes y perfumes, los hacen atractivos a vista y olfato. A estos componentes básicos se irán añadiendo principios activos (ingredientes con un efecto beneficioso para la piel) que permitirán a los fabricantes reclamar diferentes propiedades:
- Glicerina o glicerol, al igual que el ácido hialurónico, tiene propiedades altamente humectantes (retiene el agua).
- Aloe vera tiene un alto contenido en azúcares, que le confieren propiedades regenerantes, y otros compuestos que le aportan propiedades calmantes para la piel.
- Aminoácidos o péptidos, que son los elementos que forman las proteínas y que ayudan en procesos de regeneración a que las células sinteticen proteínas. Los productos que contienen proteínas son menos eficaces, pues las células no utilizan estos compuestos directamente, sino que deben sintetizarlos ellas.
- Aceites, que gracias a su parecido con los lípidos de nuestra piel, ayudan a que otros principios activos permanezcan durante más tiempo en contacto con las células más superficiales de la piel. Además de aportar componentes fundamentes como ácidos grasos poli-insaturados, saturados y otros.
- Vitaminas y oligoelementos, moléculas fundamentales para que las células puedan dividirse adecuadamente para regenerar la piel, producir proteínas nuevas que sustituyan a otras dañadas y actuar contra los radicales libres de forma más eficiente. El problema de las vitaminas es que suelen tener una vida media corta, por lo que suelen utilizarse extractos de lecitina de soja o germen de trigo que las aportan de forma más estable.
- Factores de crecimiento, última moda en cosmética. Son pequeñas moléculas que, cuando son aportadas en conjunto a un cosmético su origen suele ser animal, mientras que si lo que contiene el producto es un factor de crecimiento aislado su origen suele ser biotecnológico (soporte en microorganismo o en plantas).
- AHA’S (alfahidroxiácidos), también bastante extendidos, favorecen la renovación celular.

En el siguiente post comentaremos cómo preparar la piel para que la aplicación del cosmético tenga un buen resultado y qué resulta más eficaz en cada tipo de piel.
Y si queréis que tratemos algún tema en particular, no dudéis en enviarme vuestros comentarios al post!



‘Cosmética para mi piel grasa’



Soy una mujer del siglo XXI y, como la mayoría, después de estar fuera de casa trabajando unas 10 horas de media (a veces son 12), hago malabares con el tiempo para INTENTAR tener la casa ordenada y limpia (no tengo asistenta y mi perra es de las de soltar pelo como si no hubiese mañana), cocinar, coser y planchar, hacer ejercicio y estar divina (insisto en que básicamente lo intento)…

Mi secreto radica en una combinación de ACEPTAR que no soy super-woman y a todo NO LLEGO, PRIORIZAR lo que es realmente IMPORTANTE y ORGANIZARME.

Para mí, lo que condiciona el uso de productos cosméticos (cuáles y cómo), principalmente, es la época del año (temperatura e intensidad de la radiación solar) y mi actividad deportiva (cantidad y frecuencia de transpiración y tiempo al aire libre). Lo que yo necesito en invierno:

1. Cada uno o dos años, paso por la consulta de dermatología del grupo de Pedro Jaén, donde me revisan lunares, manchitas y señales de todo el cuerpo.

2. Cada año, paso por el centro de estética, donde me hago peeling corporal, limpieza de cutis, escote y espalda (para la eliminación de los horribles puntos negros).

3. Una semana antes de pasar por el centro de estética, y durante alrededor de un mes o mes y medio después, comienzo con el tratamiento de rostro que me puso mi dermatóloga para una renovación celular intensa.

4. Ducha (NO BAÑO), por la mañana o por la noche, dependiendo de si hago ejercicio o no y cuando), y con una frecuencia de dos o tres veces/semana, porque utilizo geles con sulfatos. Froto a conciencia con mi guante de crin, para movilizar celulitis y activar la circulación, y aclaro con abundante agua tibia (nunca más de 36ºC). Recuerda que una limpieza agresiva (detergentes potentes frecuentemente) puede dañar el manto hidrolipídico. Todos los días me aseo y limpio cuidadosamente pies, zona íntima y axilas. Como desodorante utilizo piedra de alumbre, que mantiene el olor a raya y deja transpirar, por lo que es más sano para mi piel grasa.

Si no he hecho deporte, después de la ducha aplico aceite de almendras dulces ecológico (suelo adquirir estos productos en el herbolario). Si he hecho deporte, me ducho y NO me echo aceite, dejando la piel limpia, en contacto con mis pijamas de algodón.

En la foto puedes ver los productos que utilizo para el cuerpo durante todo el año.

Exfoliantes, aceite ecológico para hidratación y protector solar 50+ y desodorante natural,

Mis cosméticos para limpieza, hidratación y protección corporal

5. Limpieza de rostro TODOS LOS DÍAS por la mañana, con agua fría, frotando con una esponjita de crin SIN JABÓN, para activar la circulación. Retiro el exceso de agua con otra esponja más suave y aplico agua de rosas con un difusor en spray, todo de The Body Shop. Inmediatamente después aplico una base de cera de abejas ecológica sobre contorno de ojos y labios (la piel de estas zonas es mucho más fina y tiene muchas menos glándulas sebáceas). Antes de que la cara se me seque aplico una base de glicerina vegetal con aminoácidos libres. Si voy a pasar por el centro de estética, aplico NeoStrata (IFC), con ácido glicólico (AHA) y ácido salicílico.

En el coche, aprovechando tiempos de semáforos y atascos, completo la tarea retocando con pinzas pelusilla de cejas y bigote, aplicando protección solar (Heliocare 50+ con color en invierno, de IFC), máscara de pestañas (voy probando diferentes marcas) y de nuevo bálsamo labial.

Por la noche, con jabón, agua tibia y mis esponjitas arrastro protector solar e impurezas mientras activo la circulación. Una vez a la semana exfolio en profundidad con mi cepillo. Repito el baño de agua de rosas y, en general dejo secar al aire, salvo contorno de ojos y labios, que no me los salto. Si voy a ir al centro de estética, aplico Differine 0,1% (Laboratorios Galderma).

En la foto puedes ver los productos que utilizo para el rostro durante todo el año. El tubito pequeño es un revitalizante de pestañas de Laboratorios Viñas.

Gel purificante y jabón rico en aceites, exfoliantes, agua de rosas como tónico, tratamiento regenerador, protección 50+ con color de IFC y cosmético para pestañas

Mis cosméticos para limpieza y exfoliación, hidratación y protección del rostro

Para mí es muy importante dejar la piel libre de cosméticos que obturen mis poros porque en mi caso, la mala excreción tanto de sudor como de grasa (o de ambas) favorece la aparición de puntos negros. Yo he ido probando hasta encontrar lo que más me gusta para mi piel.

Aprovecha el fin de semana y reflexiona sobre qué tipo de piel tienes, la frecuencia de su limpieza y de los productos que utilizas. En el próximo post analizaremos qué ingredientes cosméticos funcionan y porqué.



‘Cosmética personalizada’



Antes incluso de saber qué tipo de piel tiene cada uno, para escoger los productos cosméticos que debemos utilizar, es imprescindible saber “qué es la piel” y “para qué sirve”. En mi opinión, esta es la única manera de hacer que la cosmética realmente esté al servicio de nuestra piel.

Como ya comenté en mi post anterior, vamos a simplificar, porque no se trata de dar clases magistrales. Comencemos.

Piel humana, epidermis, dermis e hipodermis. Limpieza, hidratación y protección de la piel

Esquema de la piel humana con detalle de la diferenciación de los queratinocitos en la epidermis

Éste es un esquema que utilizo frecuentemente en mis conferencias. En la imagen de la izquierda aparecen todas las estructuras que forman la piel. Y en la figura de la derecha están representados los componentes celulares básicos de las zonas más superficiales (epidermis y dermis).

Si echamos un vistazo general a la figura de la izquierda, la piel está formada por 3 capas que de fuera hacia dentro son:

1. EPIDERMIS, formada por células (queratinocitos) que hacen la función de “ladrillos” y que están unidos con un “cemento” llamado envoltura cornificada (mezcla de lípidos y proteínas), que funciona como un aislante, que no permite el paso hacia el interior de nada y evita la pérdida no controlada de agua.

En esta capa, también se encuentran entre los queratinocitos otras células especializadas en producir melalina (melanocitos, encargados del color/tono de piel), en recibir y trasmitir señales hacia el sistema nervioso y en defensa inmunológica de la piel.

2. DERMIS, constituida por otras células (fibroblastos) productoras de colágeno, elastina y fibronectina, que junto con el ácido hialurónico forman la Matriz Extracelular, que sirve de sostén y amortigua golpes. La pérdida de estas proteínas es lo que provoca la aparición de las arrugas.

Hasta esta capa llegan desde el interior los vasos sanguíneos, los nervios y es en ella donde se alojan pelos y glándulas sudoríparas con una función excretora y reguladora de la temperatura corporal FUNDAMENTAL.

3. HIPODERMIS, formada por tejido adiposo (grasa) y que hace de “colchón” de las otras dos capas y los tejidos que recubre la piel (músculos/huesos).

En la figura de la derecha está esquematizado el proceso de “maduración” por el que pasan los queratinocitos en la epidermis. Desde la capa interna que conecta con la dermis hasta que llegan a la superficie, las células se van transformando hasta morir en las partes más exteriores.

Aplicando todo esto a la cosmética, DE FORMA GENERAL, es fácil comprender que:

1. La limpieza de la piel es muy importante porque nos ayuda a eliminar las células muertas y a mantener abiertos los canales de excreción de impurezas.

OJO, una limpieza demasiado “agresiva” puede dañar la piel al eliminar el cemento de la epidermis y alterar su función barrera.

2. La hidratación es fundamental y debe realizarse con productos acorde al tipo de piel y a los hábitos que la persona tenga (deportista, vivir en campo o en ciudad, …). Sobre esto hablaremos más a fondo en próximos post.

3. La protección solar debe aplicarse cuando la piel esté expuesta en horas de intensa radiación solar. Los dermatólogos afirman que tomar el sol, a primeras horas de la mañana o a últimas de la tarde, SIN PROTECCIÓN SOLAR es necesario para la correcta producción de vitamina D.

En mi caso, tengo la piel grasa, especialmente rostro, parte superior de la espalda, incluida la parte posterior del cuello, axilas e ingles. En el resto del cuerpo la piel la tengo normal.

Dependiendo de si salgo a hacer deporte o no, de si he tenido un día muy estresante con reuniones en salas enmoquetas y potentes focos cercanos o he estado en la piscina/playa tomando el sol, LIMPIO, HIDRATO Y PROTEJO DE LA RADIACIÓN SOLAR de forma diferente.

La consulta del dermatólogo y el centro de estética son lugares de paso obligado para mí. Y el sentido común y mi cuarto de baño, donde preparo mi SPA particular, son la base de mi belleza.

Para el siguiente post, que saldrá pasado mañana, os contaré prácticas y productos que uso en cada ocasión. No te lo pierdas!!

Hasta entonces, ve haciendo tú también un ejercicio de meditación sobre la clase de piel que tienes y tus hábitos de belleza. Y si quieres compartir conmigo algo, escríbeme!

 

 



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