Prueba superada



El taller de relajación a través de la respiración se publicó con tan poco tiempo, por varias razones; la primera es que un taller práctico debe ser debidamente dirigido y el número de asistentes idóneo, en este caso, de 5 a 15 personas, y la segunda razón es que al ser unas instalaciones que no conocía, no quería que el entorno resultase incómodo por convocar a mucha gente.

Fuimos 6 personas, por lo que la experiencia piloto resultó perfecta. La atención fue personalizada, aspecto fundamental para mí porque cada persona es única en todos los aspectos, y creo que el objetivo del taller se consiguió.

Relajación, respiración, ejercicio físico, gestión de estrés.

Taller de relajación a través de la respiración.

Después de la presentación, la primera parte del taller la dedicamos a dominar la respiración abdominal, tumbadas, sentadas y en movimiento (andando). Y en la segunda parte, practicamos, a través de la respiración, relajación, estiramientos muy básicos de nuestra espalda y meditación para cerrar el taller. Todas ellas son herramientas que nos llevan a la gestión del estrés.

Respiración, meditación, equilibrio, visualización, gestión de estrés

La meditación a través de la respiración es una práctica que favorece la concentración y el control mental.

El dominio de la respiración abdominal requiere práctica, pero cuando se consigue, tendremos control para reducir o eliminar de forma sencilla e inmediata la tensión emocional, mental y física. Favorece la práctica del ejercicio físico (si al hacer running respiro inspirando en dos tiempos y espirando en tres, prevengo el flato y estoy cómoda para disfrutar de la carrera), de los estiramientos después, la preparación mental antes, mejora el descanso, las digestiones, y nos hace encontrar el equilibrio.

Estamos preparando ya la Segunda Edición, que anunciaremos con más tiempo para que pueda haber mayor afluencia. Estad pendientes del Facebook!

Mientras, en el próximo post, vamos a hablar sobre cómo arreglar melenas indomables. No os lo perdáis!