Adiós definitivo a las contracturas



Hola de nuevo!! Creía que estas dos semanas no terminarían nunca, pero, por suerte o por desgracia todo tiene un final… El comienzo de un nuevo proyecto empresarial me ha tenido absorbida, así que vuelvo con un montón de ganas y de temas!

En estos días de vértigo, con poco tiempo, mucho estrés y más ilusión he echado mano de las herramientas que hemos estado comentando en este tiempo, especialmente de pensamiento positivo, respiración para relajarme (no he dormido muy bien), ejercicios de cardio y cuidada alimentación (para próximos post, prometido).

Hace un par de semanas tuve que presentar al Ministerio dos solicitudes de proyectos de investigación y sólo pude salir a correr y hacer mi tabla de “pilates en casa” un día, pero esta semana pasada, he sido buena y he corrido 5 km y montado en bici 10 km, además de hacer ejercicios de fuerza como calentamiento antes de correr y mi tabla de estiramientos después de cada actividad. Sin embargo, demasiadas horas al ordenador y las altas dosis de tensión han hecho que mi espalda se resienta, haciendo que una contractura rebelde me recordara el exceso que han supuesto mis obligaciones laborales.

Así que me propuse ir a natación, porque después de la primera experiencia, sentí mi espalda, realmente bien.

Como siempre, me levanté, hice el “saludo al sol” para desentumecerme y sentí una pereza horrible de ir a nadar! No lo puedo remediar…
Vencí la tentación de quedarme en casa porque el día estaba nublado, además de que me desperté temprano y el viernes me acosté tarde, y preparé la bolsa, me puse el bañador e hidraté bien la piel con aceite. Lo primero positivo de todo aquello fue la gran satisfacción que sentí por superarme.

Soluciona las contracturas: natacion, ejercicio físcio y estiramientos.

Preparada para ir a nadar. No podía faltar el dorsal de #Unoentrecienmil.

A las 10:00 me senté en el borde de la piscina (es en la primera cubierta donde no tengo sensación de impresión al entrar en el agua de golpe porque tiene la temperatura perfecta!) y Fernando (monitor de natación del CNJ), que en la sesión anterior corrigió mi técnica, me hizo trabajar a buen ritmo. Fue genial.

Hace un par de semanas, lo primero que me pidió fue que nadara a braza, a crol y a espalda. Después, empezó la clase, en la que trabajamos un estilo de braza muy relajado, impulsándome y dejándome llevar, y sobre todo, corregimos:
- brazada a crol, porque cruzaba los brazos demasiado, forzando los hombros
- patada de espalda, porque no la realizaba desde la cadera
- brazada de espalda, porque no partía de una buena posición.

El sábado, después de calentar, repetimos los ejercicios de braza, corregimos brazada de espalda, porque en el agua bajaba mucho el brazo y esto fuerza el hombro y trabajamos cardio con el crol a tope, combinado con largos de recuperación.

Piscina cubierta CNJ, clases de natación.

Piscina cubierta del CNJ donde damos las clases de natación

Al terminar, ducha con una buena exfoliación con guante de crin y profunda hidratación con aceite corporal. Para la cara, exfoliación e hidratación con glicerina (para mi piel grasa) y protección solar con color. Para el pelo, aceite de argán y peinado de rizos con mi gel fijador.

Mordiendo una manzana, pasé por el mostrador para comprar mi bono de baños (15 baños por 60€). Así puedo practicar entresemana y asistir a las clases de Fernando una vez al mes para seguir mejorando.

Lo más fabuloso es que el dolor de espalda que acumulo durante la semana y que alivio con ejercicios específicos y muchos estiramientos, HA DESAPARECIDO TOTALMENTE después de estas estupendas sesiones. Si llego a saber lo fácil y barato que es tener la espalda en perfecto estado, nadando correctamente y sin ahogarme ni aburrirme!

Os animo a que probéis, sobre todo si la natación os resulta tan poco atractiva como me pasa a mí.

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