Adiós celulitis!



La celulitis es una acúmulo de grasa que se localiza en las capas subcutáneas de la piel, a nivel de la hipodermis, de la zona de muslos nalgas y abdomen generalmente. Pero fisiológicamente, la celulitis, puede llegar a tener la función de inmovilizar sustancias que son desechos que el organismo no puede excretar (al menos, tan rápido como se incorporan), tal y como demuestran algunos estudios.

Contra la celulitis: alimentación, ejercicio y cosmética.

Esquema comparativo entre la piel sin celulitis (izda) y con celulitis (dcha)

La combinación alimentación ecológica-ejercicio-cosmética externa es una bomba contra la celulitis.

Si nuestra dieta habitual es más rica en alimentos de calidad, cuando comamos otros con altos contenidos en grasas o azúcares refinados, facilitamos la excreción del desechos al ingerir agua “más limpia” y más vitaminas, oligoelementos y nutrientes que mantienen nuestro cuerpo a punto.

Es obvio que con el ejercicio habitual (cardio) se queman calorías y el cuerpo quema el exceso de grasa. Cuando comenzamos a cuidar la alimentación y a reducir los niveles del reservorio de grasa, el cuerpo empieza a quemar, también, celulitis. Hay que asumir la lentitud del proceso, y si no ayudamos al cuerpo con la alimentación, la celulitis nos acompañará mucho tiempo (esa grasa acumula toxinas que si se liberan necesitan ser eliminadas).

También hay que tener en cuenta la localización de la celulitis y que la acción externa con cosméticos específicos ayuda también a movilizar esta grasa, más que por el cosmético en sí mismo, porque en su aplicación frecuente se activa la circulación más superficial y se movilizan los paquetes adiposos, facilitando que la grasa sea algo menos compacta.

Cosméticos contra la celulitis: exfoliante y anticelulítico

Estos son los cosméticos que estoy aplicando actualmente: exfoliante potentísimo y producto específico anticelulitis con dos patentes.

 

DESINTOXICACIÓN Y ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA

Hace medio año exactamente, hice por tercer año consecutivo la desintoxicación del sirope de savia de arce. Esto NO ES UNA DIETA ADELGAZANTE. Consiste en alimentarse, durante un cierto periodo de tiempo que varía en cada persona, de un jarabe a base de sirope de savia de arce, zumo de limón fresco, cayena y agua. El jarabe aporta las calorías, azúcares simples, aminoácidos, vitaminas y oligoelementos que el cuerpo necesita durante un tiempo que no debe ser inferior a 4-5 días y que se puede prolongar en función de la persona.. Yo lo hago durante 9 días. Hay que mentalizarse, porque no masticar durante 9 días es anti-natural, pero superadas las primeras 48 horas, no es para tanto y los beneficios son tantos que, bueno, yo ya es el tercer año que lo hago (y sigo viva…).

Desintoxicante natural: sirope de savia de arce

Sirope de savia de arce y libro en el que se especifican los pasos a seguir cuando se hace la dieta. OBLIGATORIO LEERLO.

Antes de hacer esta cura de desintoxicación me informé adecuadamente en el herbolario, me leí (y subrayé) minuciosamente el libro y al elegir la opción “heavy” (puedes sustituir todas las comidas por sirope o sólo dos principales), seguí a pies juntillas todas las recomendaciones: bajar la actividad, no tomar café, ni alcohol, etc. En 9 días perdí 5 kg… de celulitis, que recuperé el primer año igual de rápido porque no cambié mis hábitos alimenticios y hacía poco ejercicio. El segundo año opté por la opción “light” y me pasó lo mismo, por las mismas razones. Este año, decidí cuidarme de verdad. Sin excusas.
He perdido 6 kilos (de 63 a 57) y me mantengo porque me alimento mucho mejor, selecciono muy bien el ejercicio que hago, tratando de que la actividad se concentre en las zonas conflictivas y ahora en verano aplico cosméticos específicos frecuentemente (hasta agotar el producto). Tengo trazas de celulitis en muslos y abdomen, pero sigo insistiendo y os puedo decir que yo lo noto, y el resto del mundo, también.

Mi gran secreto, además de todo lo que he compartido a lo largo de este tiempo en los post es la alimentación ecológica.

Hace un par de meses, asistí a una charla degustación, en la que Mª Dolores Raigón, de la Universidad Politécnica de Valencia, nos habló sobre los aspectos más relevantes de la alimentación ecológica. Os dejo el link desde el que podéis descargar su presentación:

http://www.fundaciontriodos.es/es/triodos/actividades/formacion/charla-4s-alimentacion-ecologica/

La charla versó sobre los principales 4 beneficios de los alimentos ecológicos y en la sesión de preguntas se discutió sobre el aspecto del alto precio de estos alimentos. Aquí os paso un resúmen:

- Es más sostenible, porque respeta el suelo mediante un cultivo variado, sin fertilizantes, ni pesticidas. El cultivo de una sola especie de vegetal, con la pérdida de las variedades locales, hace que el suelo pierda minerales y su capacidad natural de alimentar a los vegetales, por eso hay que utilizar químicos exógenos. Esto, junto con la recolección prematura provoca que los alimentos pierdan su contenido en vitaminas y anti-oxidantes necesarios (fotografías de pulpa de tomates y naranjas de la presentación). No se utilizan vegetales genéticamente modificados, cuyo uso perjudica los cultivos porque hace que se pierda la variedad, lo que repercute en las características del alimento.
- Son más seguros. En la diapositiva número 8 de la presentación, podéis ver una noticia de un diario nacional, en la que se anuncia que Sanidad recomienda no consumir determinados pescados. Pero también hay otros alimentos que se recomienda eliminar en bebés, como las acelgas y espinacas, por su alto contenido en nitritos que, por su potencial reductor y disminuyen la capacidad de captación de oxígeno (cuadro superpuesto de la diapositiva). En las siguientes gráficas, los estudios que la experta lleva a cabo en la universidad de Valencia, demuestran que los alimentos ecológicos, contienen una cantidad de nitritos inferior a la de los alimentos normales. Pensad que nos alimentamos de 3 a 5 veces al día y que se recomienda el alto consumo de verduras y pescado frente a la carne. Los frutos no retienen los nitratos, pero los vegetales sí.
Algunas curiosidades más de la charla: las gallinas toman colorantes alimentarios prohibidos para el humano, pero permitidos en animales, así, la yema de los huevos es más oscura y se parecen a los ecológicos. En el pan calificado como “artesanal”, a la masa con harinas refinadas le añaden colorantes para que se parezca al ecológico. En el pan ecológico, las harinas y el salvado están integrados, mientras que en el industrial (incluido el calificado como artesanal) se separa el salvado de la harina para refinar esta última y luego se vuelven a mezclar). En alimentos pasificados, como los orejones, para darles color les añaden sulfitos, que son sustancias que deben estar declaradas porque hay muchas personas que son intolerantes/alérgicas.

- Saben más. El sabor se detecta por el contenido de azúcares y ácidos y otros compuestos (por ejemplo, la carne de conejo ecológico, sabe a hierba…). Los alimentos ecológicos, contienen menos agua, por eso saben más. Las sustancias de fertilización convencionales y los nitratos son altamente solubles en agua, por lo que cuando la planta absorbe el nitrato, absorbe mayor cantidad de agua y las sustancias responsables del sabor se diluyen en los alimentos convencionales.

Por otro lado, la degradación del alimento es mayor cuanto mayor contenido de agua hay y los alimentos ecológicos se estropean menos (en las mismas condiciones que los alimentos no ecológicos. Entonces ¿por qué la fruta y la verdura que compramos en el supermercado no se estropea tan rápido? Porque al pasar por la central horto-cultícola van impregnados con antifúngicos para que duren más.

La experta dio gran importancia a la calidad del agua. El agua es el punto más crítico del sistema productivo. El productor ecológico tiene serios problemas porque en producción ecológica, el agua no puede ser clorada, pero si no es clorada, no es potable, con lo que: hay que clorar el agua para potabilizarla y después declorarla para utilizarla en el cultivo. Después de oír esto, pasé a comprar una jarra con filtro (tipo Britta), en la que filtro el agua del grifo y la almaceno en botellas de vidrio (coloreado a ser posible y si es oscuro, mejor según la experta).

Agua de mejor calidad: filtros.

Jarra con filtros (tipo Britta, de Carrefour). Filtro el agua y la almaceno en botellas de cristal.

- Son más saludables. Debido al alto contenido en agua de los alimentos convencionales, la materia seca resultante disminuye respecto de los alimentos ecológicos, porque lo que se compra con los alimentos convencionales es agua! Y la reducción en el contenido en vitaminas, oligoelementos, etc. es muy drástica. Por ejemplo, las manzanas convencionales han perdido un 70% de vitamina C, y la patatas tienen sólo un 30% de Ca2+ y Mg2+ (impresionante). El contenido protéico de las hamburguesas ecológicas es de un 18%, frente al 14% de las convencionales, que se compensa con grasas, que además en su proporción contienen más ácidos grasos saturados (las consecuencias en niños y adolescentes saltan a la vista…). El hierro que contienen las judías es mayor en las ecológicas.

Todo esto indica que si tenemos que ingerir diariamente unas cantidades determinadas de vitaminas, con los alimentos convencionales deberíamos comer EL DOBLE O MÁS. Por ejemplo, al tomar zumo de naranja para aportar los 60 mg de vitamina C necesarios, con naranjas ecológicas lo haríamos con 100 ml de zumo, pero si utilizamos naranjas convencionales, necesitaríamos el doble. Como curiosidad, apuntar que la vitamina C en este tipo de frutas se encuentra más concentrada en el tejido blanco entre los gajos. Entonces para estar sanos, alimentándonos con alimentos convencionales, habría que comer más o suplementarnos. Y esto repercutiría directamente no sólo en la salud, sino en la economía familiar en todos los sentidos: a corto plazo si hay niños, a medio si hay adultos y a largo plazo porque aumentan las probabilidades de desarrollar alguna enfermedad, cuyo tratamiento hay que pagar.

Yo hago la compra ecológica por internet 2 veces a la semana (no me hace falta más, porque la fruta y la verdura duran mucho tiempo en buen estado, doy fe) y me gasto alrededor de 60€ en cada compra que hago de fruta y verdura (es verdad que somos sólo dos personas, pero planificando mínimamente las comidas del día y comiendo más en casa que en restaurantes, ahorro y nuestros análisis son de libro!).

Alimentos ecológicos son más sanos, más seguros, saben más y más respetuosos con el suelo de cultivo.

Estas habas las preparé, después de más de 2 semanas de haberlas recibido en casa, con puerro y jamón. Estaban absolutamente deliciosas.

Para terminar la charla, Mª Dolores Raigón mostró un estudio de la Universidad de Standford, muy controvertido porque fue una revisión realizada por médicos (no por bromatólogos), cuya conclusión no es tenida en cuenta por los expertos porque si os fijáis en la tabla de la última diapositiva, en la que se comparan contenidos de vitamina, minerales y anti-oxidantes, el contenido de todos ellos es mayor en los alimentos ecológicos que en los convencionales.

Por mi parte, para terminar el post de hoy, os animo a que os paséis a los alimentos ecológicos, porque todo lo que confirman los expertos lo he vivido en primera persona y la compra me dura más, me gasto lo mismo a final de mes, disfrutamos inmensamente del sabor y la calidad de la comida (os aseguro que esto es lo mejor para mí… el “mmmm…” interminable de la comida o la cena) y estamos invirtiendo en salud y siendo respetuosos con el planeta.

Si estáis interesados en contactar con las empresa a la que les hago yo los pedidos (fruta, verdura y huevos los hago a una y el pollo a otra –todos me traen la compra a casa-), por favor, pinchad sobre el título del post y enviadme un comentario para poder pasar vuestros correos electrónicos (por cuestiones legales de LOPD). Estas empresas son pequeñas y trabajan directamente con el cliente.

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5 Comentarios añadidos

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  1. Pingback: The Beauty Mail » Resolviendo dudas sobre los aceites 3 junio 2014

    […] “Entre las características más importantes de los productos orgánicos destaca la producción sostenible. El suelo en el que crecen las plantas, de las que se extraen estos productos, es más rico en nutrientes, porque se realiza un cultivo variado en especies, no se utilizan fertilizantes, ni pesticidas o insecticidas, ni aditivos, ni organismos genéticamente modificados”, explica la experta. Podéis ampliar la información en este post. […]

  2. Amaya 26 junio 2014 | reply
    Hola, he leido tu post y yo también estoy intentando comer de forma más saludable, por ahora compro en herbolarios el pan y cereales pero el resto sigo comprando en el super, por ejemplo el pollo que le compro en el super ese le elijo de corral y se ve que la carne es mas amarillita pero el resto de cosas como la fruta y verduras cojo las que hay y no se si serán de muy buena calidad, Me puedes decir donde haces la compra ecologica? Gracias Amaya
    • María Matabuena 1 julio 2014 | reply
      Hola Amaya, perdona por responder un poco tarde... Paso tu mail a la cooperativa en la que compro yo para que se pongan en contacto contigo. Gracias por tu comentario, María
  3. Esperanza 2 julio 2014 | reply
    Hola, me ha gustado mucho el post me ha parecido muy isntructivo. Estoy interesada en las empresas a las que compras la comida ecológica. ¿No hay ninguna tienda física en ningún sitio que venda productos ecológicos? Aunque si no tienes la suerte de tener una cerca está muy bien poder comprar por internet =)
    • María Matabuena 2 julio 2014 | reply
      Hola Esperanza, tiendas físicas de ecológicos hay en mercado de Ventas, una sección en Carrefour y en el herbolario también puedes encontrar, pero a mí por internet me sale más barato y como conozco a las personas que lo llevan (fruta y verdura y pollos) pues compro a través de este canal... Paso tu dirección de correo para que te envíen las ofertas y valores por tí misma, Un saludo, María

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